Actualizado el 30 de agosto de 2026 · 9 min de lectura
No existe nada que elimine los acúfenos. Lo que sí existe son formas de reducir cuánto molestan. Estas nueve están ordenadas de más a menos respaldo, y cada una indica qué dice la evidencia y qué es solo experiencia acumulada.
Antes de empezar: si tu acúfeno apareció de forma brusca, afecta a un solo oído, late al ritmo de tu pulso o se acompaña de vértigo o pérdida de audición, consulta a un otorrinolaringólogo antes que cualquier otra cosa de esta lista.
No cambia el sonido: cambia tu reacción a él. Trabaja los pensamientos catastróficos, la vigilancia constante y la evitación que mantienen el bucle de angustia.
Es el único enfoque con una revisión Cochrane favorable. La revisión de 2020 concluyó que puede mejorar la calidad de vida relacionada con el acúfeno, aunque calificó la certeza de la evidencia como baja. Sigue siendo lo mejor documentado que hay.
Pregunta a tu médico de cabecera por el acceso a este tipo de programa.
Los acúfenos se asocian con mucha frecuencia a una pérdida auditiva, a menudo leve y no percibida. Amplificar lo que dejas de oír devuelve señal al sistema auditivo y suele reducir el contraste con el pitido.
La revisión Cochrane de 2018 sobre audífonos en este contexto no encontró pruebas concluyentes a favor ni en contra, pero el fundamento fisiológico es firme y una audiometría es útil por sí sola.
Mantener un fondo sonoro suave durante buena parte del día para que el pitido tenga menos ocasiones de destacar sobre el silencio. Es lo más accesible de toda la lista.
La revisión Cochrane de 2012 concluyó que la calidad de las pruebas era insuficiente para confirmar o descartar que la terapia sonora sea superior a otros enfoques. El mecanismo acústico, en cambio, está bien establecido. Lo explicamos en terapia sonora.
No mejora el acúfeno que ya tienes, pero evita que empeore. La exposición a ruido intenso es una de las causas más frecuentes de daño auditivo, y ese daño no se revierte.
Tapones en conciertos y con maquinaria. Cuidado con los auriculares a volumen alto durante horas. La OMS publica orientaciones sobre escucha segura que conviene conocer.
Un matiz: proteger no es aislar. Usar tapones en la vida cotidiana normal es contraproducente y aumenta la sensibilidad al sonido.
Dormir mal reduce la tolerancia al acúfeno, y el acúfeno dificulta dormir. Romper ese bucle por el lado del sueño suele dar resultados apreciables.
Para el insomnio persistente, las guías de la American College of Physicians recomiendan la terapia cognitivo-conductual como primera opción en adultos, por delante de los fármacos. Hay pautas concretas en la guía para dormir.
Comprobar cada poco si el acúfeno sigue ahí lo mantiene con la categoría de señal relevante, que es exactamente lo contrario de lo que busca la habituación.
No se trata de ignorarlo por fuerza de voluntad, sino de dejar de medirlo. Cuesta semanas y es de las cosas que más notan quienes lo consiguen.
No hay pruebas de que el ejercicio actúe sobre el acúfeno en sí. Sí las hay de su efecto sobre el sueño, la ansiedad y el estado de ánimo, que son los tres factores que más modulan cuánto molesta.
Cualquier actividad sostenida sirve. No hace falta nada específico.
Si el pitido cambia al apretar la mandíbula, abrir la boca o girar el cuello, puede haber un componente de la articulación temporomandibular o de la musculatura cervical.
Es un subgrupo minoritario, pero es el que más margen de mejora tiene, porque ahí sí se está tratando algo concreto. Coméntalo con tu dentista o tu médico.
Algunos fármacos pueden influir en la percepción del acúfeno. Si empezó al poco de iniciar un tratamiento nuevo, merece la pena mencionarlo en consulta.
No modifiques ni suspendas ninguna medicación por tu cuenta. Es una conversación con tu médico de cabecera, no una decisión a partir de una página web.
Merece la pena decirlo, porque es donde más dinero se pierde.
Ginkgo biloba. Es el suplemento más vendido para los acúfenos. Una revisión Cochrane de 2013 no encontró pruebas de que resulte eficaz en el acúfeno primario.
Suplementos de zinc, magnesio o vitaminas. Sin evidencia sólida salvo en casos de deficiencia demostrada, que debe diagnosticar un profesional.
Aparatos y dispositivos que prometen eliminarlo. Si un producto asegura curar los acúfenos, esa promesa por sí sola descalifica al vendedor.
Los resultados varían considerablemente de una persona a otra, y esa variabilidad es justo lo que explota el marketing: siempre habrá quien mejore por su cuenta mientras toma cualquier cosa.
Si tuvieras que elegir solo dos cosas esta semana: pide una audiometría y añade un fondo sonoro suave por las noches. La primera puede revelar algo tratable; la segunda es lo que antes se nota.
El resto se construye encima, y con calma. Nada de esto funciona en tres días.
No. Ningún tratamiento, suplemento ni aplicación los elimina de forma fiable. Lo que sí puede reducirse de manera apreciable es cuánto molestan y cuánto ocupan tu atención.
La terapia cognitivo-conductual. Es la única con una revisión Cochrane favorable, que en 2020 concluyó que puede mejorar la calidad de vida relacionada con el acúfeno, aunque con certeza de la evidencia baja.
Una revisión Cochrane de 2013 no encontró pruebas de que sea eficaz en el acúfeno primario. Es el suplemento más vendido para este síntoma, lo que no equivale a que funcione.
El sonido de fondo se nota mientras suena. El sueño mejora en semanas. La habituación y la terapia cognitivo-conductual se miden en meses, y los resultados varían considerablemente de una persona a otra.
Sí, y suele ser lo razonable. La única desventaja es que resulta más difícil saber qué está ayudando. Si quieres identificarlo, introduce los cambios uno a uno con un par de semanas de separación.
La evidencia es poco concluyente en ambos casos. Algunas personas identifican desencadenantes claros y otras no encuentran ninguna relación. Pruébalo unos días y observa tu propio patrón antes de renunciar a nada.
La más accesible de las nueve
El enriquecimiento sonoro es lo que puedes empezar esta noche sin cita ni gasto. El ruido blanco y el tono ajustable están en la versión gratuita.
Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. La aplicación no es un producto sanitario y no diagnostica ni trata ninguna enfermedad. No modifiques ninguna medicación sin consultar a tu médico. Los resultados varían considerablemente de una persona a otra. Ante un acúfeno de aparición brusca, unilateral, pulsátil o acompañado de pérdida de audición o vértigo, acude a un otorrinolaringólogo.
Fuentes