Ruido blanco, rosa o marrón: qué sonido usar para tus acúfenos

Tres bandas de espectro sonoro en blanco, rosa y marrón, una junto a otra

Actualizado el 30 de agosto de 2026 · 8 min de lectura

Blanco, rosa, marrón, verde. Los nombres suenan a marketing, pero describen algo concreto y medible: cómo se reparte la energía sonora a lo largo del espectro. Y ese reparto decide qué parte de tu acúfeno queda cubierta.

Si prefieres escucharlos antes que leer sobre ellos, los cuatro están disponibles y son gratuitos en el generador de sonidos.

Qué significa el «color» de un ruido

La analogía viene de la luz. La luz blanca contiene todas las longitudes de onda en proporción similar; el ruido blanco contiene todas las frecuencias audibles con la misma energía. A partir de ahí, cada color describe una pendiente distinta.

La pendiente se mide en decibelios por octava. Cuanto más pronunciada, más se atenúan las frecuencias agudas frente a las graves. Es la única diferencia real entre ellos, y explica todo lo demás.

Ruido blanco

Pendiente 0 dB por octava

Misma energía en cada hercio del espectro. Suena como un siseo brillante, parecido a una radio sin sintonizar o a un televisor antiguo sin señal.

Hay un detalle que sorprende a mucha gente: aunque la energía se reparte por igual, lo percibimos como agudo. El oído humano agrupa las frecuencias en bandas críticas, y hay muchas más bandas en la zona aguda que en la grave. El resultado es que la mitad superior del espectro domina la sensación.

Va bien con pitidos agudos y siseos. Su inconveniente es que cansa en escuchas largas, y por eso no suele ser la mejor opción para dormir toda la noche.

Ruido rosa

Pendiente −3 dB por octava

La energía se reparte por igual en cada octava, no en cada hercio. Como el oído procesa el sonido de forma aproximadamente logarítmica, esto se percibe como un ruido equilibrado: ni agudo ni grave.

Se parece a la lluvia constante o al viento entre los árboles. Es el color que más gente elige cuando prueba los cuatro sin saber cuál es cuál.

Suele ser el mejor punto de partida, sobre todo para dormir. Cubre un rango amplio sin la aspereza del blanco.

Ruido marrón

Pendiente −6 dB por octava

El nombre no viene del color, sino de Robert Brown y el movimiento browniano: la señal se genera acumulando variaciones aleatorias, igual que una partícula en suspensión. También se le llama ruido rojo.

Casi toda la energía está en las frecuencias graves. Suena como una cascada lejana o el interior de un avión en vuelo.

Es la opción para zumbidos graves, tipo motor. Con un acúfeno agudo suele resultar insuficiente: el pitido queda por encima del sonido y sigue destacando.

Ruido verde

Concentrado en frecuencias medias

Aquí conviene ser honesto: el ruido verde no tiene una definición formal como los tres anteriores. No corresponde a una pendiente normalizada. Se usa el término para describir un ruido filtrado en torno a la banda media del espectro, alrededor de los 500 Hz, próximo al fondo sonoro de un entorno natural.

Lo que sí es medible es su efecto práctico: al recortar tanto los extremos graves como los agudos, resulta menos fatigante en escuchas de varias horas.

Merece la pena probarlo si el blanco te cansa y el marrón te resulta demasiado apagado.

Sonidos naturales

Lluvia, olas, arroyo, hojas al viento. Técnicamente no son colores de ruido: son grabaciones con un espectro irregular que varía con el tiempo.

Esa variación es a la vez su ventaja y su límite. Resultan más agradables que el ruido puro, pero al no ser constantes dejan huecos por los que el acúfeno reaparece. Para dormir suelen funcionar bien; para enmascarar un pitido intenso durante el día, un ruido estable cubre mejor.

Cuál elegir según tu tono

Tu acúfenoPrimera opciónAlternativaPoco indicado
Zumbido grave, tipo motorMarrónVerdeBlanco
Tono medioRosaVerde
Pitido agudoBlancoRosaMarrón
Siseo muy agudoBlancoSonidos de aguaMarrón
Para dormirRosaMarrón o lluviaBlanco a volumen alto
Para escuchas largasVerdeRosaBlanco

Si no sabes en qué rango se sitúa tu pitido, la herramienta de frecuencia te da una cifra orientativa en un par de minutos, y esta tabla pasa a tener sentido.

Qué dice la evidencia

Conviene situar todo esto en su contexto. La revisión Cochrane de 2012 sobre terapia sonora concluyó que la calidad de las pruebas era insuficiente para confirmar o descartar que sea superior a otros enfoques. No existen ensayos sólidos que comparen entre sí los colores de ruido.

Lo que hay es un fundamento acústico razonable —cubrir el mismo rango del espectro funciona mejor que no hacerlo— y la experiencia acumulada de quienes lo usan. Los resultados varían considerablemente de una persona a otra.

Traducido a la práctica: la tabla anterior es un punto de partida, no una prescripción. Si el color «equivocado» te va mejor, usa ese.

Cómo probarlos bien

  • Dedica al menos dos minutos a cada uno. Los primeros segundos engañan; lo que importa es cómo se siente después de un rato.
  • Usa siempre el mismo volumen al comparar. Un sonido más alto parece siempre más eficaz, y eso falsea la comparación.
  • Prueba con auriculares y con altavoz. El resultado cambia bastante, sobre todo en las frecuencias agudas.
  • Repite la prueba otro día. Tu percepción del acúfeno fluctúa, y con ella la elección.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor ruido para los acúfenos?

No hay uno mejor en términos absolutos. El rosa es el punto de partida más seguro porque reparte la energía de forma equilibrada, pero la elección correcta depende del tono de tu acúfeno y de qué te resulte cómodo durante horas.

¿Qué diferencia hay entre ruido marrón y ruido rojo?

Ninguna. Son dos nombres para la misma señal. «Marrón» procede de Robert Brown y el movimiento browniano; «rojo» se usa por analogía con el extremo grave del espectro.

¿El ruido verde es un color de ruido real?

No en sentido estricto. A diferencia del blanco, el rosa y el marrón, no corresponde a una pendiente normalizada. El término describe un ruido filtrado en torno a las frecuencias medias, próximo al fondo sonoro de un entorno natural.

¿Puede el ruido blanco dañar el oído?

El riesgo no está en el tipo de sonido sino en el volumen y la duración. Cualquier sonido a nivel elevado durante horas puede dañar la audición. Mantenlo por debajo de tu acúfeno, no por encima.

¿Es mejor un sonido constante o sonidos naturales?

Depende del momento. Un ruido constante cubre mejor un pitido intenso durante el día; los sonidos naturales suelen resultar más agradables para dormir, aunque dejan huecos por los que el acúfeno reaparece.

¿Debería cambiar de color de vez en cuando?

Puedes hacerlo sin problema. Algunas personas prefieren alternar para que el sonido no se vuelva monótono; otras se quedan con uno fijo. Los resultados varían considerablemente de una persona a otra.

Escúchalos

Los cuatro colores están disponibles gratis en el navegador, y en la aplicación siguen sonando durante las llamadas y con la pantalla bloqueada.

Este contenido tiene finalidad informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. La aplicación no es un producto sanitario y no diagnostica ni trata ninguna enfermedad. Los resultados varían considerablemente de una persona a otra. Ante un acúfeno de aparición brusca, unilateral, pulsátil o acompañado de pérdida de audición o vértigo, acude a un otorrinolaringólogo.

Fuentes

  • Hobson J, Chisholm E, El Refaie A. Sound therapy (masking) in the management of tinnitus in adults. Cochrane Database of Systematic Reviews, 2012.
  • Baguley D, McFerran D, Hall D. Tinnitus. The Lancet, 2013;382(9904):1600–1607.
  • Jarach CM, Lugo A, Scala M, et al. Global Prevalence and Incidence of Tinnitus: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Neurology, 2022;79(9):888–900.
  • Organización Mundial de la Salud. Escucha sin riesgos — orientaciones sobre exposición sonora.